En este reportaje publicado por el periódico mensual agrario El Campo de Asturias, Víctor Sánchez Reguero, técnico comercial de Soaga para Asturias y Cantabria, explica el funcionamiento de los herbicidas para maíz y cómo utilizarlos para lograr mayor efectividad

En los próximos años, debido a las restricciones en la aplicación de materias activas incluidas en los herbicidas de pre-emergencia, como la Terbutilazina o el Isoxaflutol, los herbicidas de pre-emergencia irán dando paso a herbicidas específicos de post-emergencia, aplicados en el momento oportuno y adaptados al tipo de mala hierba y de cultivo que tengamos en nuestras fincas.

La clave para sacar el máximo rendimiento a los herbicidas de post-emergencia está precisamente en adaptarlos en función de las malas hierbas que haya en la parcela. Por eso es recomendable realizar visitas periódicas a campo para identificar qué tipo de mala hierba es la existente y ver cuál es el grado de presión que ejerce sobre el cultivo, una labor de asesoramiento integral que prestan los técnicos del grupo Soaga y que permite al agricultor optimizar los tratamientos.

“Soaga presta un servicio de asesoramiento integral que permite al agricultor optimizar los tratamientos”

Como norma general se aconseja no esperar para entrar a las fincas a tratrar a que la mala hierba esté demasiado desarrollada para lograr mayor efectividad del tratamiento. En cuanto a las condiciones meteorológicas, al tratarse de productos de contacto, no se debe aplicar con lluvia abundante por riesgo de lavado. Tampoco con temperaturas extremas, por lo que se recomienda realizar las aplicaciones bien a primera hora de la mañana o a última de la tarde y no en las horas centrales del día.

Fertimón verde, el complemento ideal para que el cultivo despegue

Fertimón Verde es un abono foliar con una composición NPK 28-11-14 y microelementos (boro, cobre, hierro, manganeso, zinc y molibdeno) que ayuda a que el maíz despegue en la etapa inicial de crecimiento. Se trata de una combinación de fertilizante líquido con mojante que es apto para mezclar con productos fitosanitarios (tanto herbicidas como insecticidas).

La época de aplicación (entre 6 y 8 hojas) lo convierte en ideal para mezclar con los herbicidas de post-emergencia, ayudando al maíz a desarrollarse y, por tanto, al control de las malas hierbas, dado que el cultivo logra cerrar antes las filas, tapando la luz y evitando la competencia.

“Se trata de un abono foliar que se puede mezclar con herbicidas y que ayuda a evitar el estrés de la planta en las etapas iniciales de desarrollo”

Es un producto exclusivo de Soaga selectivo con el maíz que va a dar un empujón al crecimiento de la planta en un momento fundamental de su desarrollo. Al tratarse de un abono alto en nitrógeno, el maíz lo aprovecha rápidamente.

Además, contribuye a disminuir el riesgo de estrés por bajas temperaturas en el maíz, sobre todo en siembras tempranas, aportando un verdor intenso a la planta y evitando el temido color amarillo, síntoma de retraso en el crecimiento.

Por tanto, Fertimón Verde ayuda a tener una mejor cosecha y a asegurarla si hay días de frío en etapas iniciales, logrando mayor rendimiento final por hectárea. La dosis recomendada es de 5 litros por hectárea.